viernes, 18 de octubre de 2019

Brujería y la Inquisición española: una cacería que no fue tal.



Desde el siglo VI la Iglesia condena moralmente la brujería, incluyendo numerosas supersticiones paganas (algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días).

En el siglo XI Gregorio VII exhorta a enseñar al pueblo que las desgracias eran voluntad de Dios y no de supuestas brujas. Se pide que la gente realizara penitencias para complacerle.

Hasta el siglo XIII se castigó a los que practicaban la brujería con rezos y penas monetarias.

En este siglo se distingue entre:

1. Magia natural, que era permitida y compatible con la religión y las ciencias. Utilizaban las propiedades desconocidas, de por ejemplo la astrología, minerales o de las plantas, para conocer los mecanismos de la naturaleza que escapan al conocimiento racional.

2. Nigromancia, brujería o hechicería, que estaba prohibida. La invocación a los espíritus/demonios por medio de ritos o sortilegios utilizando fórmulas como “te suplico”, “te ruego”, “te pido” se consideraban adoración. De ahí que acabó siendo una herejía.
No así cuando se utilizaban formulas como  “te apremio”, “te ordeno”,… según el Manual de Inquisidores, 1376, de Nicolau Eymeric.

En el siglo XV aparecen tratados de demonología y el Malleus Maleficarum, 1487, escrita por dos dominicos alemanes. La Inquisición española hace oídos sordos a este libro.

En las primeras décadas del siglo XVI, tras un auge de la brujería, la jerarquía española del Santo Oficio envía instrucciones para moderar sus actuaciones.

En 1526 el Consejo de la Inquisición reúne a teólogos y juristas para tratar de discernir si la brujería era inspirada por el demonio o si era efectos de una imaginación enfermiza. Finalmente dudan de las realidades de los aquelarres y de los contactos diabólicos.

En 1546, otro Consejo estima que el uso de ungüentos (alucinógenos) junto con cierta clase de locura pueden ser los causantes de esos vuelos, encuentros con el demonio y visiones sobrenaturales.

Entre 1609-1612 se suceden varias persecuciones por brujería. Será una denuncia ante la Inquisición la que desate la caza en Zugarramurdi y otras localidades vascas. Veintinueve personas fueron sentenciadas por brujería en el famoso auto de fe de Logroño del 7 y 8 de noviembre de 1610. Tras este auto de fe tuvieron lugar nuevas cacerías, pero…

Y ahora tengo que hablar del inquisidor, hombre vergonzosamente olvidado, Alonso de Salazar y Frías, que votó en contra de una de las condenadas en el auto de Logroño por falta de pruebas. Tras el auto decidió estudiar los casos de los otros condenados y dudó de su culpabilidad. Esto dio lugar a que otros clérigos secundaran la idea de que los casos de brujería que se estaban dando se debían a supersticiones e incultura. 
Finalmente el Consejo inquisitorial, en 1611, mandó a Salazar y Frías a Navarra para que investigara. Viajó durante ocho meses. Descubrió falsas acusaciones. En 1613 concluyó que los fenómenos de brujería eran patrañas inverosímiles y grotescas. 

En el informe final el inquisidor escribió lo siguiente:

    «Cometimos culpa el tribunal… [al no reconocer] la ambigüedad y perplejidad de la materia. Cometimos [defectos] en la fidelidad y recto modo de proceder… en que no escribíamos enteramente en los procesos circunstancias graves… ni las promesas de libertad que les hacíamos, careaciones entre sí… y otras sugerencias para que acabasen de confesar toda la culpa que queríamos, reduciéndonos nosotros mismos a escribir sólo para llevar mayor consonancia de hacerlos culpados y delincuentes. Tanto que también por esto dejamos de escribir muchas revocaciones

El número de personas ajusticiadas por brujería durante toda la existencia de la Inquisición española baila entre 49 y 70.




Bibliografía:

  • La Inquisición y las brujas, G. Henningsen.
  • El abogado de las brujas: brujería vasca e inquisición española, G. Henningsen.
  • Hechicería y brujería en Andalucía en la Edad Moderna. Discursos y prácticas en torno a la superstición en el siglo XVIII, R. Alamillos Álvarez.
  • La magia en la Edad Media, R. Kieckhefer. 
  • Las brujas y su mundo, J. Caro Baroja.
  • Frígidos y maleficiados. Las mujeres y los remedios contra la impotencia en la Edad media, Moral de Calatrava.
  • Mujeres solas y brujería en la Navarra de los siglos XVI y XVII, Nausia Pimoulier.
  • The witch’s familiar in 16th-century england, Rose Milla.r.
  • The Woman-as-witch stereotype in Early Modern Europe, Continental Europe and New England, Freitas Gonçalves.
  • Historical Dictionary of Witchcraft, Bailey.
  • Beyond the with trials, varios autores.
  • Witchcraft and Magic in 16th and 17th-Century Europe, G. Scarre.
  • Brujas e inquisidores en la América colonial (1569-1820), J. Blázquez Miguel.
  • Brujas andinas. La Inquisición en Argentina, Alicia Poderti.
  • La caza de brujas en la Nueva España: Monclova, Coahuila, 1748-17531, Cecilia López Ridaura.
  • La caza de brujas en la Europa moderna, Brian P. Levack.
  • Perspectivas historiográficas: mujeres indias en la sociedad colonial hispanoamericana, Mª Teresa Díez Martín.
  • La América de Carlos IV: cuadernos de investigaciones y documentos, Varios autores.
  • Las brujas en la historia de España, Carmelo Lisón Tolosana.
  • Demonios, magos y brujas en la España moderna, Arturo Morgado García. 
  • Inquisición y Hechicería los procesos inquisitoriales de hechicería en el tribunal de Toledo durante la primera mitad del siglo  XVII, M.  Luz de las Cuevas Torresano.


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jueves, 3 de octubre de 2019

Una mirada distorsionada: Isabel de Valois y Felipe II.


El pasado mes de julio escuché en el programa La radio tiene ojos, en RNE, a Ángeles Caso: La mirada de...

La periodista fue invitada para comentar el cuadro de Isabel de Valois (tercera esposa de Felipe II), pintado por Sofonisba Anguissola.

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/isabel-de-valois-sosteniendo-un-retrato-de-felipe/6a414693-46ab-4617-b3e5-59e061fcc165

Y Caso habló sobre la corte de Felipe II y sobre la indumentaria femenina de aquellos años. 

Para mi sorpresa describió una corte española sobria (visión que desde hace tiempo ya está superada), habló de un Felipe oscuro (fomentando el mito negrolegendario que hay sobre su figura) y dio una imagen de la mujer de la corte bien alejada de la realidad de aquella época. 

He aquí algunas de sus afirmaciones:

1. Sobre la corte de Felipe II: «…y, en el caso español, además, muchas veces, no siempre, pero muchas veces acompañada de una sobriedad característica por otra parte de la segunda mitad del reinado del Felipe II…»

2. Sobre Isabel de Valois: «…la ropa que ella estaba acostumbrada a llevar en la corte francesa, que era una corte refinada y alegre, y donde las mujeres se vestían con colores […] ya como reina de España, aunque tiene 15 o 16, va vestida de negro»…»

3. Sobre Felipe II: «…Se transforma en ese rey oscuro, triste, sombrío que conocemos...»

4. Sobre Ana de Austria: «...ya no exhibe nada, es pura negrura [....], pero, pero ya no lleva ningún signo de ni de lujo, ni siquiera de alegría, y se corresponde muy bien con esa etapa final de la corte final Felipe II.» 

5. Sobre la indumentaria y la mujer: «Tremendo, y además era una indumentaria que les hacía sufrir muchísimo, noo, ellas debajo de eso llevaban un corsé, que se había inventado en la corte española, eh, que a veces era de cartón, pero a veces era incluso de madera aplastándoles completamente el pecho, y que se puso de moda entre la aristocracia y la realeza de toda Europea, y rabiando desde España. Era ya el máximo esfuerzo de robarle a la mujer su condición corporal, va tapada de la cabeza a los pies [....], hasta el cuello, es decir, solo se le ve la cara y las manos [....]. No hay ni una gota de su cuerpo, ni un centímetro de piel que quede expuesto, salvo, salvo esto, noo, eh, y además es un cuerpo efectivamente apresado, no, bajo, bajo, la ropa, bajo el corsé, y, y reconvertido, ya no es el cuerpo de una mujer, es un cuerpo que no tiene pecho, que no tiene caderas, porque con estas faldas que llevan y todos  los aparatos metálicos que llevan debajo de las faldas…»
  
6. Otra vez sobre Isabel de Valois: «…que venía de una corte no sólo muy refinada, sino muy divertida. La corte de Francia ya entonces estaba llena bailes, de juegos, de cacerías, de fiestas para las damas, de música, y llega a esta corte de Madrid, que era ya mucho más sobria, aun así se volvió mucho más después de su muerte...» 

7. Sobre las mujeres: «lleva una miniatura [....] no son nada por sí mismas. Son algo en función del marido, del padre, del hermano, junto al cual existen. Son las sombras de un hombre, noo... […] tuvo que renunciar a muchas cosas [....] al entregarla en la frontera tuvo que separarse de sus damas, que eran sus amigas desde pequeña, y que ya no la podían acompañar en España, noo, y bueno, tenía que ser muy difícil la vida de una de estas princesas, y luego reinas, que eran utilizadas como peones de ajedrez por parte de las dinastías, noo, eran las piezas de intercambio…»

   
Por supuesto, la corte de Felipe II ni fue ni austera ni sobria. 
Había música, bailes, juegos, cacerías, fiestas para las damas... 
El rey vistió con otros colores
Y las mujeres no eran las sombras de un hombre.

El uso del color negro ya estaba de moda a finales del siglo XIV en la corte borgoñona como signo de poder. Baltasar Castiglione, en su obra El cortesano (1534), escribe: 

«Me parece que tiene más gracia y autoridad el vestido negro que el de otra colora y ya que no ser negro, sea a lo menos oscuro». 

Y así solían vestir, sobre todo en momentos de gran solemnidad. 
Incluso ese color lo usó Carlos V.

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/caceria-en-el-castillo-de-torgau-en-honor-de/bae46ca1-6c17-40cf-bc65-8db73353a8ea

Pero con el descubrimiento del palo de Campeche, que teñía la ropa de un negro espectacular, este color, que recibió en nombre de “ala de cuervo”, se puso de rabiosa actualidad. Sobre ese negro las joyas relucían mucho más. 

El resto de Europa imitará esta moda hasta las primeras décadas del siglo XVII.

Isabel de Valois vestirá, después de casarse, a "la española". Por tanto utilizará el color "ala de cuervo" para algunas de las prendas. Pero eso no significa que fuera siempre de negro.
En la corte española se estilaban prendas italianas y francesas. Las influencias en la moda entre estos tres países eran normales y lógicas por aquellos años. 
Tanto hombres como mujeres podían cambiarse de ropa dos veces al día, según las circunstancias: eventos, recepciones, fiestas, etc. 


https://www.alamy.com/gg-3210tif-alonso-snchez-coello-004-image184810339.html?pv=1&stamp=2&imageid=E69F1BB0-C2A6-43A4-BB39-69B84359BF3E&p=650648&n=0&orientation=0&pn=2&searchtype=0&IsFromSearch=1&srch=foo%3dbar%26st%3d0%26pn%3d2%26ps%3d100%26sortby%3d2%26resultview%3dsortbyPopular%26npgs%3d0%26qt%3dalonso%2520sanchez%2520coello%26qt_raw%3dalonso%2520sanchez%2520coello%26lic%3d3%26mr%3d0%26pr%3d0%26ot%3d0%26creative%3d%26ag%3d0%26hc%3d0%26pc%3d%26blackwhite%3d%26cutout%3d%26tbar%3d1%26et%3d0x000000000000000000000%26vp%3d0%26loc%3d0%26imgt%3d0%26dtfr%3d%26dtto%3d%26size%3d0xFF%26archive%3d1%26groupid%3d%26pseudoid%3d%26a%3d%26cdid%3d%26cdsrt%3d%26name%3d%26qn%3d%26apalib%3d%26apalic%3d%26lightbox%3d%26gname%3d%26gtype%3d%26xstx%3d0%26simid%3d%26saveQry%3d%26editorial%3d1%26nu%3d%26t%3d%26edoptin%3d%26customgeoip%3d%26cap%3d1%26cbstore%3d1%26vd%3d0%26lb%3d%26fi%3d2%26edrf%3d%26ispremium%3d1%26flip%3d0%26pl%3d

Las sayas enteras que aparecen en los retratos de corte eran vestidos de extremado lujo, que sólo se lucían para determinados eventos y, como es lógico, para ser retratadas y así pasar a la posteridad. 

En el día a día o en eventos menos formales, llevaban cuerpos bajos, con o sin gorgueras, conjuntado con basquiñas. Por supuesto, no llevaban cartónes de pecho (que no corsés, cuyo origen se desconoce y que aparecen en las primeras décadas del siglo XVI) ni verdugados.

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/el-nacimiento-de-la-virgen/b1b4ac38-f543-4366-8899-41b27a454139



La mujer de la "Dama del armiño", de Sofonisba Anguissola, va con un cuerpo bajo:

https://opusincertumhispanicus.blogspot.com/2014/03/el-greco-y-la-dama-del-armino-cien-anos.html


Ana de Austria, como Isabel de Valois, no sólo vistió de negro. Retrato de 1571:

https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Anne_of_Austria_Spain.jpg


En cuanto al papel de la mujer, como ya he dicho, nunca será la de ser las sombras de un hombre. Serán mujeres poderosas. 

Como escribe Franco Rubio:

«...actuaron como auténticas maestras en el arte de la negociación,  de la mediación política; que supieron moverse con habilidad en el entorno cortesano buscando el necesario equilibrio entre las distintas facciones, siempre en beneficio del rey, y que utilizaron todos los instrumentos a su alcance -propagandísticos, simbólicos y religiosos- para convertir a la dinastía en el principal referente político de la época.»

Y para finalizar, Felipe II permitió que las damas francesas permanecieran a lado de Isabel de Valois en España.



Bibliografía:
  • Gloria Franco Rubio: Valedoras del linaje y guardianas de la dinastía: las mujeres de la Casa  de Austria en el siglo XVI.
  • Idoia Trueba: La hispanización de Isabel de Valois a través del vestido.
  • Ruth de la Puerta: Las leyes suntuarias y la restricción del lujo en el vestir.
  • Carmen Sanz Ayán: Ocio en la corte de Felipe II.
  • Felipe II y los orígenes del teatro barroco, Carmen Sanz Ayán.
  • Teresa Ferrer Valls: Las fiestas públicas en la monarquía de Felipe II y Felipe III.
  • Juan de Alcega: Libro de Geometría, práctica, y traça. 1580. Hay patrón de basquiña y cuerpo bajo de seda.
  • Felipe II y las artes. Fundación Juan March.
  • Teresa Ferrer Valls: De los medios para mejorar estado. Fiestas, literatura y sociedad cortesana en tiempos de El Quijote.
  • Hugo O’Donnell: Felipe II E Isabel de Valois, un matrimonio político del que nació el amor, probado en la felicidad y en la desgracia.
  • Varios autores: Fiestas nupciales en el Madrid de Felipe II.
  • Cristóbal Marín Tovar: El Real Sitio de Aranjuez como escenario de la fiesta cortesana durante el reinado de Fernando VI y Bárbara de Braganza.
  • Ciriaco Pérez Bustamante: Felipe III, semblanza de un monarca y perfiles de una privanza.
  • María José Rodriguéz Salgado: “Una perfecta princesa”: casa y vida de la reina Isabel de Valois (1559-1568). 
  • Margarita García Barranco: La casa de la reina en tiempos de Isabel de Valois.